La descentralización es un proceso vivo: Claudia Calderón
Ciudad de Guatemala, 19 de junio de 2026. La democracia y el desarrollo humano son inseparables, y ambos deben proyectarse territorialmente, para atender las demandas sociales acumuladas a causa de problemas estructurales no resueltos históricamente.
Esa fue una de las ideas centrales expuestas durante el conversatorio «Democracias bajo presión: aportando una mirada territorial a los hallazgos de los informes de Democracia y Desarrollo Humano», realizado el jueves 18 de junio, organizado por la representación en Guatemala del Programa de las Naciones para el Desarrollo (PNUD).
Durante la actividad, Almudena Fernández, economista jefa del PNUD en América Latina y el Caribe, reseñó los principales hallazgos de ambos informes destacando que, en la región latinoamericana y caribeña, los logros democráticos alcanzados a lo largo de varias décadas se encuentran bajo presión y ante procesos de debilitamiento gradual.
Fernández subrayó que la democracia se construye desde los territorios, anticipando de este modo la principal idea generadora discutida en el panel «Articulación multinivel y desconcentración del Estado para enfrentar los desafíos territoriales».
En el panel intervinieron Jonathan Menkos, ministro de Finanzas Públicas; Mireya Palmieri, secretaria de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan); Fidel Us Álvarez, subsecretario de Planificación y Programación para el Desarrollo de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplán) y Claudia Calderón Díaz, subsecretaria para la Descentralización de la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP).
En su intervención durante el panel, Calderón Díaz, concordó con sus interlocutores en la importancia de territorializar el desarrollo, reconociendo la existencia de una realidad heterogénea, diversa, de los territorios
De ahí que hiciera énfasis en la importancia de «pensar y analizar la descentralización como un proceso vivo», el cual está condicionado por la interacción de tres dimensiones críticas: lo desconcentrado, lo territorial y lo sectorial.
Reflexionando sobre el proceso de creación en Guatemala de los gobiernos y los gabinetes departamentales, ámbito en el que tiene responsabilidades clave, la subsecretaria Calderón resalto la necesidad de que «los representantes y equipos en los territorios del Ejecutivo dejen de ser receptores de órdenes y se conviertan en actores con poder de decisiones técnicas y operativas y con los recursos necesarios (económicos, materiales y humanos) para que cada sector responda con agilidad a las prioridades locales».
El modelo de Gobierno Departamental, dijo, aparte de acercar los servicios al ciudadano, tiene como objetivo territorializar las políticas públicas y articular los esfuerzos institucionales alrededor del desarrollo productivo y la democratización de la economía.
«Nuestra meta es que la desconcentración permita resolver articuladamente los problemas estructurales (ambiente, agua, saneamiento) desde y para el territorio, con gobiernos locales fortalecidos y una orientación estratégica de la inversión pública que permita avanzar en el desarrollo integral», explicó.
La desconcentración tiene desafíos, entre los que mencionó un marco legal y normativo desactualizado, un Ejecutivo con procesos burocráticos, así como una «mínima voluntad política desde lo administrativo y operativo para realmente crear estructuras territoriales que atiendan y brinden los servicios en los departamentos».
Pese a esas y otras trabas a las que se enfrenta el proceso, se decantó en favor de «ver los resultados desde la oportunidad y no desde la desesperanza, pensar en qué oportunidades tenemos de cambiar y de desarrollar instrumentos para navegar entre la incertidumbre, la desinformación y las crisis y en cómo realmente hacemos gobernanza anticipatoria».
El camino por delante -advirtió- implica un esfuerzo colectivo de gobiernos, sociedad civil y sector privado.
«El futuro no depende solo de las instituciones, depende de un “nosotros” como parte del Estado, de vernos como complemento y de hacer cada uno su parte y el mejor esfuerzo para construir en conjunto y de forma articulada», concluyó la subsecretaria Calderón Díaz.
¡Transfiriendo Poder a la Gente!










