30 Años del Acuerdo de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas (AIDPI): Un Llamado al Cumplimiento

Conmemoramos tres décadas de lucha por hacer realidad uno de los compromisos clave de los Acuerdos de Paz y la agenda establecida en 1996. En este marco, es urgente unirnos como guatemaltecos y guatemaltecas para exigir el cumplimiento pleno del Acuerdo de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas (AIDPI), firmado el 31 de marzo de 1995.
Durante su participación el Presidente, Bernardo Arévalo se refirió a la conmemoración como un hito en la historia de nuestro país, un momento que 30 años después no hemos terminado de examinar, sus implicaciones y dimensiones, y la manera de cómo esto nos compromete a transfórmanos como sociedad.
¿Por qué es importante el AIDPI? Este acuerdo busca: Reconocer que Guatemala es un país multiétnico, pluricultural y multilingüe. Garantizar los derechos políticos, sociales, económicos y culturales de los pueblos indígenas.
A pesar de los avances, 30 años y siete gobiernos después, el AIDPI no se ha cumplido en su totalidad. Esto ha profundizado problemas como: Pobreza y desnutrición crónica en comunidades indígenas. Migración forzada por falta de oportunidades. Leyes estancadas, como la reforma electoral, la protección de lugares sagrados y la Ley de Telecomunicaciones.
Guatemala en un país con varios departamentos donde la mayoría de sus habitantes son de pueblos originarios. Para mi es motivo de gran satisfacción compartir con ustedes en una fecha tan señalada en la historia del país, al conmemorar el 30 aniversario de la firma de un acuerdo de identidad y los derechos de los pueblos indígenas” dijo Yolanda Pérez, de la Comisión Presidencial por la Paz los Derechos Humanos.
El gobierno actual, bajo el pilar Pueblo Digno, prioriza a los pueblos maya, xinka y garífuna, buscando resarcir sus derechos históricos. Y desde la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP) y otras instituciones como COPADEH, CODISRA, DEMI y FODIGUA, se impulsan acciones para:
- Fortalecer la participación indígena en políticas públicas.
- Promover reformas legales que garanticen sus derechos.
- Institucionalizar su agenda en el Estado.
El gobierno del presidente Bernardo Arévalo ha mostrado voluntad de escuchar, gracias a la lucha histórica de los pueblos indígenas, como el paro nacional de 106 días en defensa de la democracia. Hoy, se trabajan 7 agendas territoriales indígenas en el marco del AIDPI. Los desafíos que persisten. Aunque hay avances, aún falta: Mayor compromiso en todas las instituciones del Estado. Acciones más rápidas y efectivas. Un nuevo diálogo nacional que integre a todos los sectores.
En la erradicación del racismo, en la erradicación de la corrupción y en abordaje de los problemas de fondo, la pobreza, la desigualdad, la violencia y seguridad, la experiencia de los pueblos indígenas es sumamente valiosa, destacó, el mandatario, Bernardo Arévalo.
Desde la SCEP, renovamos nuestro esfuerzo para impulsar, a través del Sistema de Consejos de Desarrollo (SISCODE), el cumplimiento de estos acuerdos postergados. Es hora de pasar de las palabras a los hechos.
Construyamos juntos una Guatemala donde los derechos de los pueblos indígenas no sean una promesa, sino una realidad.
En medio de una crisis, surgió una oportunidad histórica: tras la disolución de la Comisión Nacional de Reconciliación en 1993, nació la Asamblea de la Sociedad Civil, donde el pueblo maya aportó propuestas clave para la firma del Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas. Celebramos esa valiosa contribución al proceso de paz y a la construcción de una Guatemala más inclusiva, puntualizó el secretario Víctor Hugo Godoy, secretario Ejecutivo de la SCEP.
¡Transfiriendo Poder a la Gente!

















